El Credo de los Apóstoles

 

Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació, de Santa María Virgen, padeció, bajo el poder de Poncio Pilato. Padeció, murió, y fue sepultado. Descendió a los infiernos. Al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los Cielos y está sentado a la derecha del Padre; desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos y su Reinono tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amen.

 

Explicación del Credo de los Apóstoles


El "Credo de los Apóstoles" es un compendio, una colección de nuestra fe católica, una fórmula que contiene las verdades más importantes de la doctrina de nuestra Iglesia.


Se llamaba un "Credo" de su primera palabra- en latino, "Credo," creo. ¿Porqué nos hace lo llama el "Credo de los Apóstoles"? Porque por todas partes de las edades medias había una creencia extendida que los Apóstoles compusieron lo en el día de Pentecoste. Una leyenda antigua, fecha inverso al sexto siglo y quizás más allá, nos dice ese cuando se congregaron los Apóstoles a Jerusalén y acababan de recibió el espíritu santo en la forma de lenguas de fuego, cada de ellos, inspiró por el Espíritu de Dios, contribuyó uno de los artículos del Credo. Según el cuento, cuando el espíritu santo había llenado las almas de los Apóstoles con conocimiento y celo, San Pedro se levantó y lloró fuera, "creo en a Dios, el Omnipotente Padre, Creador de cielo y tierra." San Andrés continuó, "Y en Jesús Cristo, Su Hijo solo, nuestro Señor." San James agregó, "Quien se concibió por el espíritu santo," etc. y así sucesivamente por los otros. Pero, hay ninguna alusión a este cuento en la cuenta de Escritura de los eventos de Pentecoste.


El Credo de los Apóstoles es, muy probable, una forma amplificada del "profesión de fe" requirió en los siglos tempranos de convertidos. En tiempos Apostólicos como al día presente, se obligaron esos quienes desearon bautismo a hacer una declaración de su creencia; y está probable que se le reanimó forma del presente el Credo gradualmente, ser desarrolló de la declaración exigió de ésos convirtió a la fe.


El Credo de los Apóstoles viene de muy temprano en historia de la Iglesia, quizás el primer siglo. Por el cuarto siglo se había digerido muchos más de esa revelación y llega a ser mejor entendida da por resultado en el Credo de Nicene que ahora usamos a Misa. Igual esta articulación de la fe es un resumen incompleto de todo que creemos.