El Año Litúrgico de la Iglesia

 

La liturgia ejerce la obra de nuestra redención. Es el "gran medio por el cual los fieles pueden expresar en su vida, y manifestar a los demás, el Misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia . . ." Es "la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia . . . la fuente de donde mana toda su fuerza".

 

La Iglesia celebra el memorial de nuestra redención en Cristo en días designados en el curso del año. El misterio de Cristo se descubre a lo largo del año. Esto ella lo hace en series durante los diferentes tiempos litúrgicos del año.

 

Adviento: Esta temporada comienza cuatro semanas (más o menos) antes de la Navidad. (El domingo que cae en o cerca del 30 de noviembre.)

 

Navidad: Esta temporada empieza el día de Navidad y dura hasta el domingo después de la Epifanía, o después del 6 de enero, inclusive. (El período desde el fin del tiempo de Navidad hasta el principio de la Cuaresma pertenece al tiempo ordinario del año.)

 

Cuaresma: La temporada penitencial de la Cuaresma comienza el miércoles de ceniza y dura hasta el domingo de Pascua. La última semana se llama Semana Santa, y sus últimos tres días se llaman el triduo pascual.

 

Pascua: Esta temporada, cuyo tema es la resurrección del pecado a la vida de la gracia, dura 50 días, desde el domingo de Pascua hasta Pentecostés.

 

Tiempo Ordinario: Esta temporada incluye 33 ó 34 semanas en el curso del año que no celebran ningún aspecto particular del misterio de Cristo. Incluye no sólo el período posterior a la Navidad y anterior al comienzo de la Cuaresma, sino también todos los domingos después de Pentecostés hasta el último domingo del año litúrgico.