El Rosario

 

 

 

Comience con la Señal de la Cruz.

 

1 Rece el Credo de los Apóstoles mientras agarra el crucifijo.

2 Rece un Padre Nuestro.

3 Rece tres Ave Marías.

4 Anuncie el primer misterio, luego rece un Padre Nuestro.

5 Rece diez Ave Marías (llamado una década).

6 Rece la Gloria y la Oración de Fátima.

7 Antes de cada década, anuncie el próximo misterio, seguido por un Padre Nuestro. Por cada juego de diez cuentas, rece diez Ave Marías mientras medita sobre el misterio. Después de que se completen las cinco décadas, rece el Salve.

 

El Credo de Los Apóstoles

 

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra y en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos, está sentado a la derecha del Padre; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna. Amén.

 

Los Misterios Gozosos (Rezados los lunes y los sábados)

 

1. La Anunciación del Señor

Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José . . . Llegó un ángel hasta ella y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." (Lucas 1:26-28)

 

2. La Visitación

Por entonces María tomó su decisió y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá . . . Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. (Lucas 1:39-41)

 

3. El Nacimiento de Jesús

Y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa. (Lucas 2:7)

 

4. La Presentación de Jesús en el Templo

Como los padres traían al niño Jesús . . . Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras: "Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz, como le has dicho; porque mis ojos han visto a tu salvador." (Lucas 2:27-30)

 

5. El Niño es Encontrado en el Templo

Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en su búsqueda. Al tercer día lo hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. (Lucas 2:45-47)

 

Los Misterios Luminosos (Rezados los jueves)

 

1. El Bautismo de Jesús

Una vez bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los Cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y se posaba sobre Él. (Mateo 3:16)

 

2. Las Bodas de Caná

Jesús le respondió: "Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora." Pero su madre dijo a los sirvientes: "Hagan lo que Él les diga." . . . Esta señal milagrosa fue la primera, y Jesús la hizo en Caná de Galilea. (Juan 2:4-5, 11)

 

3. La Invitación de Jesús

Jesús fue a Galilea y empezó a proclamar la Buena Nueva de Dios. Decía: "El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Cambien sus caminos y crean en la Buena Nueva." (Marcos 1:14-15)

 

4. La Transfiguración

Y mientras estaba orando [Jesús], su cara cambió de aspecto y su ropa se volvió de una blancura fulgurante . . . . Pero de la nube llegó una voz que decía: "¡Este es mi hijo, mi Elegido; escúchenlo!" (Lucas 9:29-35)

 

5. La Eucaristía

Mientras comían, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomen y coman; esto es mi cuerpo." (Mateo 26:26-27)

 

Los Misterios Dolorosos (Rezados los martes y los viernes)

 

1. La Oración de Jesús en Getsemaní

Fue un poco más adelante [Jesús] y, postrándose hasta tocar la tierra con su cara, oró así: "Padre, si es posible, que esta copa se aleje de mí. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú." (Mateo 26:39)

 

2. La Flagelación

Entonces Pilato les soltó a Barrabás. Mandó azotar a Jesús y lo entregó a los que debían crucificarlo. (Mateo 27:26)

 

3. La Coronación de Espinas

Le quitaron sus vestidos y le pusieron una capa de soldado de color rojo. Después le colocaron en la cabeza una corona que habían trenzado con espinas y en la mano derecha le pusieron una caña. (Mateo 27:28-29)

 

4. Jesús con la Cruz a Cuestas

Cuando terminaron de burlarse de él, le quitaron la capa de soldado, le pusieron de nuevo sus ropas y lo llevaron a crucificar . . . . Por el camino se encontraron con un hombre de Cirene, llamado Simón, y le obligaron a que cargara con la cruz de Jesús. (Mateo 27:31-32)

 

5. La Crucifixión

Pero nuevamente Jesús dio un fuerte grito y entregó su espíritu. En ese mismo instante la cortina del santuario se rasgó de arriba abajo en dos partes; y la tierra tembló y las rocas se partieron. (Mateo 27:50-51)

 

Los Misterios Gloriosos (Rezados los miércoles y los domingos)

 

1. La Resurrección de Cristo

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero, vio y creyó. Pues no habían entendido todavía la Escritura: ¡él debía resucitar de entre los muertos! (Juan 20:8)

 

2. La Ascensión de Jesús al Cielo

Les respondió: "No les corresponde a ustedes conocer los plazos y los pasos que solamente el Padre tenía autoridad para decidir. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo cuando venga sobre ustedes." . . .Dicho esto, Jesús fue levantado ante sus ojos y una nube lo ocultó de su vista. (Hechos 1:7-9)

 

3. La Venida del Espíritu Santo

Y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo. (Hechos 2:3-4)

 

4. La Asunción a los Cielos de la Bienaventurada Virgen

¿No creemos que Jesús murió y resucitó? De la misma manera, pues, Dios hará que Jesús se lleve con él a los que ahora descansan. (Tesalonicenses 4:14)

 

5. La Coronación de la Santísima Virgen María como Reina del Cielo

Apareció en el cielo una señal grandiosa: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. (Apocalipsis 12:1)

 

Dios Te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra. Dios te Salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea! pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh Clementísima! ¡Oh Piadosa! ¡Oh Dulce Virgen María! Ruega por nosotros santa Madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.